La constelación de Orión es una de las más bellas escenas del firmamento, no solo por su figura, que en cielos oscuros realmente recuerda a un cazador acompañado con su perro, si no por todo lo que esconde dentro y que apenas es visible. Tiene algunas de las estrellas más brillantes del cielo de invierno, la blanca Rigel abajo y a la derecha, y la roja Betelguese, arriba a la derecha, a punto de explotar en mil pedazos. Sin embargo está llena de nebulosas, como la pequeña M78, el tenue pero gigantesco bucle de Barnard, que la atraviesa casi toda, y la conocidísima nebulosa de Orión, M42, con el típico color azulado de las nebulosas de reflexión, pero con un brillo tal que es posible verla incluso a simple vista, sin ayuda de telescopio alguno.
De todos ellas, la escena que centró la noche fue la que rodea a la estrella Alnitak, la de la izquierda del cinturón de Orión. La también conocida como la nebulosa de la cabeza de caballo, que en realidad es la nebulosa oscura B33 sobre la nebulosa de emisión IC434. Al lado se puede ver la nebulosa de la llama, NGC2024, y la pequeña nebulosa azul NGC2023. En realidad, casi toda la constelación de orión es la misma nebulosa, pero está llena también de nebulosas oscuras y de polvo que se interponen en su visión. Pero aún así, nos da una enorme riqueza de formas y colores dentro de la constelación.
Para no perder la costumbre llegué tarde al lugar de observación, en el Montseny. Como esperábamos al quedar los del foro, el P1, el párking más cercano, estaba lleno a rebosar, ahí no cabía ni un telescopio más. Subí hasta el P2, y al no ver a nadie, adiviné que estarían aún más arriba, en l’explanada del pou, y como no, ya estaba todo el mundo (los tres con los que había quedado, vamos) con todo montado y listo. Me puse un poco apartado, no es cuestión de fastidiar a los demás. Monté, enfoqué, encuadré, y comencé a guiar. A la primera foto, plaf, cambio de meridiano, el telescopio ya no puede moverse. A darle la vuelta y a encuadrar de nuevo. A la vigésima foto, y aún no se porqué, el guiado se fue al traste. En vez de estrellas me quedaron unas bonitas líneas rectas, pero bueno, ya tenía suficuente para sacar una foto decente. Una foto decente a pesar de que orión ya estaba sobre Barcelona, con una contaminación lumínica brutal que, desgraciadamente, le quita un poco de gracia a la foto. Plegué a eso de las tres, el último, como no, y me fui para casa. Al pasar por al lado, el P1 aún seguía lleno, increíble.
La foto en total son 19 imáneges de 5 minutos cada una, calibrada con darks y flats, y están hechas con la Canon 350d modificada y el William Optics 66ED.
- B33, distancia: 1500 Años Luz
- B33, dimensión aparente: 8×6 arcmin
- IC434 magnitud: +7.3
- NGC2024, magnitud: +2
- NGC2024, tamaño: 20×30 arcmin

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